El Papa viaja solo

dulac_clothesEn el viaje de regreso a Roma el Papa, luego de su visita a Bolivia, Ecuador y Paraguay se extendió durante más de una hora en un diálogo con los periodistas que lo siguen en sus giras. El tono era simpático, amistoso, claro, reduciendo la complejidad de temas muy complejos, como le gusta a los periodistas que por temor a no ser leídos (y sucede a menudo), van a la caza de respuestas simplificantes, verbo, sujeto y predicado, pocos incisos, ninguna distinción, fast food que será rápidamente recalentado en el teclado del laptop y zas ! enviado. Todo al servicio permanente della sensation seeking. Todo debe ser reconocible gracias a la lengua de la publicidad, de la religión a la política.

Todo bien entre sonrisas y admiraciones hasta que un momento el velo se rasgó. Ludwig Ring-Eifel de la agencia de noticias católica alemana, KNA, preguntó:

-“Santo Padre, en este viaje hemos escuchado muchos mensajes fuertes para los pobres y muchos, a veces severos, para los ricos y poderosos. Pero algo que hemos escuchado poquísimo son los mensajes sobre la clase media. ¿Por qué en el magisterio del Santo Padre existen tan pocos mensajes sobre la clase media? Y si quisiera dar un mensaje, ¿cuál sería?”

Puede seguirse el video de todo el briefing papal en youtube: https://youtu.be/4RTRCYmqdVA.

Si se sigue la entrevista a varias voces, podría dar la impresión que en este momento el tono cambia, algo se astilla, se abre otra dimensión, balbuciente, algo más interior y reflexiva. Es como si la pregunta en su aparente simplicidad hubiera desarticulado lo que hasta ese momento aparecía como la simplicidad misma. La respuesta fue:

-“Muchas gracias. Es una buena corrección. Usted tiene razón. Es una equivocación por mi parte [no] pensar en esto. Haré algún comentario, pero no para justificarme. Pero usted tiene razón. Tengo que pensarlo. El mundo está polarizado. La clase media es más pequeña: la polarización entre ricos y pobres es grande, esto es verdad. Quizás esto me ha llevado a no darme cuenta de esto. En el mundo algunos países no van muy bien, pero en general la polarización se ve. El número de pobres es grande y después ¿por qué hablo de los pobres? Porque es el corazón del Evangelio. Siempre hablo del Evangelio, de la pobreza, no es que sea sociológica. Luego, sobre las clases medias, hay algunas palabras que he dicho un poco en el pasado, pero la gente común, la gente sencilla, el obrero, tienen un gran valor. Pero creo que usted me dice algo que debo hacer. Debo profundizar más en este magisterio. Se lo agradezco, le agradezco por la ayuda. Gracias”.

Se enuncia una dificultad que no hace pensar simplemente a una captatio benevolenciae, como si diría, la pregunta ha dado en el clavo, al menos en uno.

Inútil decir que la respuesta invitaría a meterse en vericuetos conceptuales que el orden del discurso hasta allí impuesto no permitiría: reflexionar sobre una pobreza que es el corazón del Evangelio pero que no es categoría sociológica… difícil sería establecer un concepto como “gente común” o “gente sencilla” que pueda presentar rasgos de universalidad para todos inteligibles. Complicado establecer las definiciones del vocablo “obrero” a menos que se esté dispuesto a emprender el arduo camino de la “historia de las mentalidades” que, según Aaron Gurevic sería la unica historia posible,  capaz de problematizar los conceptos que precisamente a fuerza de parecer obvios ya no se piensan. Qué decir del inestable, móvil y casi inasible concepto de “pueblo”, el que luego será genitivo de una teología (la “teología del pueblo”) que se distingue de la “teología de la liberación”.

No menos complejo sería historizar el concepto de clase media que está en el corazón de la pregunta. Difícil suponer sin más cuál es el concepto de clase media que tiene el periodista alemán y cuál el que tiene el Santo Padre en su cabeza. ¿Coinciden los dos con la profecía marxista de la desaparición de la clase media, la cual es sólo un resabio de épocas anteriores al capitalismo y que tiende inexorablemente a la desaparición ? Difícil en estas pocas palabras entender que sociología, qué concepción del sistema social anima a los interlocutores.

Algún “vaticanista” del séquito papal, como Pablo Ordaz, comentó brevemente lo ocurrido subrayando poniendo en evidencia una especie de propósito de enmienda, véase por ejemplo su artículo: http://elpais.com/elpais/2015/07/17/opinion/1437156713_670735.html.  Solo en un tiempo de carencia sistemica de información puede ser noticia que un Papa se enmiende. Seguramente lo han hecho todos en la soledad de su cuarto o arrodillados ante el propio confesor. Algunos pidieron perdón públicamente, e incurriendo en nuevos anacronismos, por las cruzadas, por el proceso a Galileo o por las atrocidades de la conquista de América. Más recientemente se pidió perdón por los delitos de muchos clérigos, obispos y cardenales que se mancharon por pedofilia o por corrupción. Aunque si en muchos de estos pedidos de perdón todavía queda por descubrirse la dirección de la enmienda, los caminos nuevos que se recorrerán después de haber entendido la malicia de los caminos recorridos.

El problema, a mi entender, es otro. No pude menos que recordar al buen negro palafrenero del cuento “El rey y los pícaros” del libro de ejemplos Conde de Lucanor de Don Juan Manuel, remedado siglos más tarde por Andersen en “El traje nuevo del emperador”. La voz del negro, Andersen lo substituirá por un niño, es la única que se alza para gritar que el emperador ha sido embaucado y que va desnudo. El negro servidor ya no tiene más libertades que perder, la inocencia en el niño que dibuja Andersen no reconoce límites ante el poder.

Lo que podría ser noticia no es tanto el hecho que un Papa se enmiende, sino más bien que reconozca públicamente que no hay nadie a él cercano que le ayude a reflexionar sobre algunos temas. Lo que podía hacer gritar el palafrenero o tumbar de espaldas al niño por el asombro es que el Papa esté solo ante un cómpito tan arduo.

Annunci

Rispondi

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...