El libro reliquia

Esta fue una historia con final feliz. Robaron el relicario y su reliquia, luego el relicario y su reliquia aparecieron y fueron devueltos a su dueño. Desgraciadamente lo mismo no sucedió con mi Mac, aunque si la comparación, lo sé, tiene algo de irrespetuoso. El hecho sucedió el martes pasado en un tren que desde Roma se dirigía a Civitavecchia.  En el viajaba el párroco de Allumiere Augusto Baldini quien, en una mochila negra, llevaba la preciosa reliquia que contenía una ampolla con la sangre de Juan Pablo II. En las inmediaciones de Cerveteri, narra Baldini, un joven del norte de Africa (sic) distrajo al buen párroco y zas! desapareció la reliquia. Imagino la desesperación de Baldini, pienso yo, teniendo siempre mezquinamente en mi imaginación el robo de mi Mac. Hecha la correspondiente denuncia a la policía ferroviaria, Baldini aclaró que el relicario era una copia peregrina, que el original se conserva en la iglesia de Santa María Inmaculada (Roma). Luego de 5 horas apareció el relicario en los alrededores de la estación de Cerveteri. No se puede que lanzar un suspiro de alivio. Pero, a veces en las historias policiales los detalles son los más interesantes.  Cómo sabía o podía suponer el buen párroco que el joven que lo “distrajo” era de Africa del norte? Sabían los ladrones que en la mochila negra de Baldini se hallaba un relicario tan precioso o buscaban (como en mi caso y perdón por no poder olvidarme) un computer? Cómo explicar la ingenuidad de Baldini de viajar en una línea ferroviaria de moderado riesgo (es verdad que no se trata de la peligrosa Buenos Aires, pero…) y cómo explicar la ignorancia de los ladrones que hubieran podido obtener del relicario mucho más de lo que vale un portátil (aunque si mi Mac, me costó bien caro)? Sabían los ladrones que se trataba de la “copia pelegrina” y en cambio ellos buscaban el relicario auténtico?
Pero puesto a preguntar no pude pararme en las primeras preguntas. “Copia pelegrina” quiere decir que hay más ampollas que contienen sangre del Beato Juan Pablo II? Cuántas? La ampolla de sangre que el año pasado fue en peregrinación a México con un simulacro del cuerpo del Beato es otra? El párroco afirma, en un artículo de periódico firmado por Romina Mosconi, que la sangre en cuestión fue la que se le sacó a Juan Pablo II con motivo del atentado del 13 de mayo de 1981, en cambio en la página de la John Paul II Youth Foundation se afirma que la sangre fue una muestra que se tomó después de la muerte de Juan Pablo II (http://www.fjp2.com/us/news/vatican/18124-a-significant-gift-for-the-john-paul-ii-youth-foundation). Allí se afirma que la reliquia era destinada a la diócesis de Madrid y que precisamente para hacerla pelegrina se le comisionó a un artista la realización de un relicario. 
Y en este punto me surgen las preguntas más acuciantes. Por qué el artista, que se llama Carlo Balliana, su nombre de arte es Balljana (por qué?) que ha hecho una serie de trabajos de escultura entre los que figura un monumento al “Proseco” y otro a la “Lattaia” (muchos otros pueden ser vistos en su página internet http://www.carloballjana.it/ ) eligió un libro como relicario? Elección profética que anuncia que todo libro dentro de poco será reliquia? Un libro con una especie de ojo que nos mira, será esto representación del libro internet que nos observa y nos estudia, mucho más de cuanto nosotros podamos observarlo y estudiarlo? En fin, yo sigo desconsolado sin mi Mac, encerrado en mi pequeñez y mi egoísmo.
Annunci

Rispondi

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...